domingo, mayo 27, 2018

Gregory Corso / Puma en el zoológico de Chapultepec














Gato largo suave lento veloz flexible
¿Qué partitura, de quién la coreografía que bailaste
cuando bajaron el telón?
¿Puede esa laboriosa elegancia continuar
aquí, en completa soledad, en este escenario de 9 x 10?
¿Te darán otra oportunidad
quizá de danzar en las Sierras?
Qué triste pareces: al mirarte
pienso en Ulanova
encerrada en algún pequeño cuarto alquilado
de Nueva York, en la calle 17 Este
sector puertorriqueño.

Gregory Corso (Nueva York, Estados Unidos, 1930-Robbinsdale, Estados Unidos, 2001), Gasoline, City Lights, San Francisco, 1958
Versión de Jonio González

Ref.:
Countercultural Literature: Fall 2014
3:AM Magazine
El Mundo Incompleto

Puma in Chapultepec zoo

Long smooth slow swift soft cat
What score, whose choreography did you dance to
when they pulled the final curtain down?
Can such ponderous grace remain
here, all alone, on this 9×10 stage?
Will they give you another chance
perhaps to dance the Sierras?
How sad you seem; looking at you
I think of Ulanova
locked in some small furnished room
in New York, on East 17th Street
in the Puerto Rican section.

sábado, mayo 26, 2018

Jorge Fondebrider / Dos poemas















Del otro lado de la medianera hay unos hijos de puta
 
El altruismo apenas se limita a no matar si de otros pisos
nos llegan prepotentes en el sueño
la percusión o el bajo del cuarteto,
como remedo exiguo de una alegría ajena, incomprensible,
más bien imbécil.

No siempre uno elige cómo vive.
Obligados, compartimos un código de monos y medusas
para el que alcanzan las meras terminales nerviosas disponibles.
La noche nos impone su condena.
                                                       Escucho:

“¿Tomamos un vinito? ¡A ver esa zambita!
Mirá que somos familieros. ¡Fernet y cocacola!”
El alma provinciana llegó al Centro y trajo hasta esta calle
sus costumbres, su tedio y la portatil.
Falta decir que va de jogging, mocasines y a veces medias blancas
para cumplir con saña
la pura periferia del sentido.

                                                    Escucho,
hundido en la negrura de la suerte,
¿qué importa lo que dicen los demás, el código civil,
la ley que no es justicia?
Hay cada vez menos espacio.

Vale decir, éste es un mundo donde es fácil esperar
que la vida transcurra entre bostezos,
sin guardar un equilibrio entre pasión y pensamiento;
un mundo en que no existe realidad salvo en la tele.

La tele está muy fuerte
y pienso que no siempre uno elige cómo vive.
Más bien, uno se arregla como puede.
Y a veces no se puede
vivir
cuando del otro lado de la medianera
hay unos hijos de puta.


Creatividad
 
El marido enseña diseño, los vericuetos del diseño,
los muchos misterios del diseño
y cada dos por tres eructa van der rohe,
elizabeth scofidio, marcel breuer,

La hermana hizo “expresión”. Fue alumna de stokoe. Es divorciada
de un tipo que estudiaba escritura creativa. Es una lástima
parece que no escribe. Ya no escribe.
Está bloqueado.

Los hijos aprendieron acrobacia,
llevan tribales en el brazo. Uno cocina.
El otro hace graffitti.
El diábolo no tiene secretos para ellos.

Lo cuenta con orgullo, pone caras
como quien dice “¿me entendiste?”
y finjo que la oigo y le sonrío,
y  todo lo que dice me resbala. 

[inéditos]

Jorge Fondebrider (Buenos Aires, 1956)

Ref.:
Periódico de Poesía
LOM
Eterna Cadencia
Buenos Aires Poetry
RCN

viernes, mayo 25, 2018

Fernanda Nicolini / De "El cuerpo en la batalla"















El Vasco

Un hombre trepa la barranca y pisa el empedrado
iban a matarlo
sus compañeros iban a matarlo
eso dice
es de noche y el chofer del 68 lo protege por instinto
nadie sabe quién es el perseguidor
se reconoce al perseguido

un hombre trepa la barranca y piensa en la mujer
en el hijo
en un río manso que corría a kilómetros de ahí
en las tardes que se dejaba secar por el sol

fue un guerrero junto al río arenoso
a los siete su padre lo arrancó de la mesa
lo mandó a la ciudad a salvar
el porvenir de una estirpe en ruinas

fue un guerrero junto al río podrido
con una bicicleta, una familia, una granada
y un pelotón desbocado
que invocaba al general Panfilov
en las primeras líneas de Avellaneda

por qué lo buscan
si él
no cambió su nombre de guerra
cuando cambiaron los nombres de la guerra

la noche va a seguir por varios meses
el empedrado va a quedar por miles de años
si hundo mis pies en la tierra
puedo escuchar sus pasos.

Fernanda Nicolini (Mar del Plata, Argentina, 1979)

El cuerpo en la batalla,
Caleta Olivia,
Buenos Aires, 2018









Ref.:
Anfibia
Mancha de Aceite
Clarín
La Nación

jueves, mayo 24, 2018

Reiner Kunze / Dos poemas















Pescando en la frontera

Hasta en el fondo del río alambre de púas que solo
el nado del pez atraviesa

La mirada examina la maleza antes de que
hablemos

¿De qué?

En checo suenan parecido las palabras
pez y error


Regreso de la ciudad de reunión

Cerrar el bosque detrás de sí, la puerta
llena de canciones

De su entrepaño negro irrumpe en la noche
lo salvaje

En el oído el murmullo de los abetos rojos: la cinta
que suena estridente en la cabeza es

apagada

Reiner Kunze (Oelsnitz, Alemania, 1933), Zimmerlautstärke, Fráncfort del Meno, Fischer, 1977
Versiones de Silvana Franzetti

Ref.:
Vallejo & Co.
Poesía Intemperie
Círculo de Bellas Artes de Madrid
MZ

Foto: DPA/MZ


Angeln an der grenze

Bis auf den flußgrund stacheldraht den nur
der fisch durchschwimmt

Der blick durchforstet das gebüsch bevor wir
sprechen

Wovon?

Ähnlich klingen auf tschechisch die wörter
fisch und fehler


Rückkehr aus der versammlunsstadt

Den wald hinter sich schließen, die tür
voller gesang

Aus ihrer schwarzen füllung bricht bei nacht
das wild

Im ohr das rauschen der fichten: das tonband das
im kopf schrillt, wird

gelöscht

miércoles, mayo 23, 2018

Lalo Barrubia / De "Borracha en las ciudades"














HELSINKI, JUNIO DE 2010
en otras ciudades brilla el sol

ella quiere romper el silencio
se ha puesto sus mejores galas exóticas alternativas
pero nadie la ve
romper el silencio con sus brazos tatuados
y un arito en la panza
sobrevivir a la ecuación esperanza/desesperanza
y no avergonzarse de estar desesperada

tomar aviones
conocer gente
escribir cartas

no esperar cartas
no leer cartas
no olvidar cartas

todos están ahí
arreglados para el evento
pero nadie la ve
la cerveza no le hace efecto
los tambores no le hacen efecto
el cansancio no le hace efecto
y el verano es frío y transparente
como cola de pez

y en ese momento sabe
que el amor no la salvará de nada
el amor es una toma de decisiones
allá lejos en alguna parte
y todo lo demás reacciones de la piel

su boca sigue abierta mientras las semanas pasan
y sólo el olor de aquel cuerpo traspirado
que está en otra ciudad donde el sol brilla
la pondría bien

Lalo Barrubia (Montevideo, 1967)

Borracha en las ciudades,
Ediciones Liliputienses,
España, 2013, 2016













Ref.:
Ediciones Liliputienses
Lalo Barrubia
Ema Gunst

martes, mayo 22, 2018

Ramón Minieri / De "Suma de cinco artes"














el viento
trae espuma de torcazas

el viento
anega las alamedas
con rimas de agua perdida

el viento es mar
subido en voces
inunda el cielo de la madrugada

ahora son peces
los pájaros del patio

y yo
abisal
boqueo

soy qué especie
anhelando
la luz de un nombre

que el viento
me lo traiga


*


en nuestra
capital instantánea

nuestro señor
no admite cementerios
ni prisiones

su autocracia
amortece y aviva
cubre y acendra
toma y deja

en una misma voz
nuestro señor

canta victoria
y abdica

Ramón Minieri (Tandil, Argentina, 1946)

Suma de cinco artes,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2018










Ref.:
El Poeta Ocasional
Civismo Digital
Poetas Siglo XXI
Paperblog

lunes, mayo 21, 2018

Linda Pastan / Dos poemas

















Conversación imaginaria

Me dices que viva cada día
como si fuese el último. Es en la cocina
donde antes del café lamento
el día que me espera: esa carrera de obstáculos
de minutos y horas
tiendas de alimentos y médicos.

Pero ¿por qué el último?, pregunto. ¿Por qué no
vivir cada día como si fuese el primero,
todo él sorpresas intensas, Eva restregándose
los ojos al despertar esa primera mañana,
el sol asomando
como un ingenuo por el este?

Mueles el café
con el pequeño estruendo de una mente
que intenta aclararse. Pongo
la mesa, echo un vistazo tras la ventana
donde el rocío ha bautizado
toda superficie viviente.

Insomnia, W. W. Norton, Nueva York, 2015


Aspectos de Eva

Haber sido una
de muchas costillas
y ser elegida.
Crecer dentro de algo
muy diferente
y finalmente golpear
como un hueso golpea
las cerradas puertas del jardín,
que se abren
de improviso.

Aspects of Eve, Leveright, Nueva York, 1975

Linda Pastan (Nueva York, Estados Unidos, 1932)
Versiones de Jonio González

Foto: Wikimedia Commons

Ref.:
Poetry Foundation
Paris Review
Luvina
YouTube


IMAGINARY CONVERSATION

You tell me to live each day
as if it were my last. This is in the kitchen
where before coffee I complain
of the day ahead—that obstacle race
of minutes and hours,
grocery stores and doctors.

But why the last? I ask. Why not
live each day as if it were the first—
all raw astonishment, Eve rubbing
her eyes awake that first morning,
the sun coming up
like an ingénue in the east?

You grind the coffee
with the small roar of a mind
trying to clear itself. I set
the table, glance out the window
where dew has baptized every
living surface.

ASPECTS OF EVE

To have been one
of many ribs
and to be chosen.
To grow into something
quite different
knocking finally
as a bone knocks
on the closed gates of the garden—
which unexpectedly
open.

domingo, mayo 20, 2018

Mercedes Alvarez / De "El cuerpo intacto"















Solía encontrar
cierto placer en la imperfección de las acciones
pintaba
sobre otra pintura
sin lijar
se delineaba los ojos
uno distinto del otro
lustraba sus botas a medias
dejando pequeñas manchas de barro
de agua en distintos lugares.
Le parecía que así
obraba por imitación.


*


Cada vez que se quiebra un silencio
se abren las estanterías del conocimiento
no está bien
hacer juicios precipitados
¿acaso soy una mujer cautiva?
mi casa es un escombro
donde se para
mi ciencia
no hay buen filósofo
que no rechace un lujo
¿acaso está bien huir a casas ajenas
relucientes camas
mejores cocinas?
el óxido siempre fue más fuerte que el baño de oro
entre los escombros
se construye un mundo
no hacen falta quinientas libras
para empuñar un lápiz.
Filósofos del mundo:
la corrupción es una escuela.

Mercedes Alvarez (Tandil, Argentina, 1979)

El cuerpo intacto,
Pen Press,
Nueva York, 2016









Ref.:
Fronterad
De Sibilas y Pitias
Replicante
El Poeta Ocasional

sábado, mayo 19, 2018

Indran Amirthanayagam / De los poemas a Paolo















Lectura: hojas del té

Estuve distraído por la clasificación, y dejé los hijos abandonados,
mi querida sin caricias, además de la desesperanza que sentía
con cada derrota pero de repente a mitad de camino empecé
a ver la milagrosa unión de talentos, victorias y empates, todo

maravilloso. ¿Imagínate, con los ultimos amistosos, 12 partidos
sin derrota? Y viene la suspensión por haber tomado un té.
Qué absurdo. Pero el punto es que a un mes del inicio del Mundial
no tengo idea de la competencia. Y hay que vencer 31 equipos

para llevar el trofeo (algunos van a suicidarse, claro... pero esa cifra
es igual una cantidad considerable). Y Paolo, hasta el presidente de su país
insiste con la corte suprema suiza que no tiene que ver con aquella corte
criminal que hizo de Paolo un criminal. Pero quién sabe. Este no es

un juego. Hay posibilidades, maniobras. Hay deux ex machina, oraciones,
presiones bancarias... No sé cómo un suizo que no sabe la receta antiquísima
de los Incas y de los pueblos que los precedieron, cómo él pueda ser
influenciado. No sé del tráfico de hojas pero me dedicaré día y noche a averiguar.


A un profe que no sea elefante 

OK, te quitaron tu teléfono en la oficina.
Tú que enseñas en la más importante
universidad estatal de tu estado,
en un país considerado la primera
potencia del mundo. Pero, sí, eres
de letras. No produces bitcoin o batutas,

ni siquiera mantequilla. Te perdono,
y te llamaré por la noche. Siento
una angustia por no haberte escrito
un libro entero en una noche. No sé
qué hacer con estos sentimientos
de orgullo por ti mi hermano

Abel, tan prolífico y prolijo,
y tu rebaño de estudiantes
con cabello dorado
y senos suculentos, y yo
aquí con Paolo a lo lejos
y nadie más o menos.

[Inéditos, en castellano en el original]

Indran Amirthanayagam (Colombo, Ceilán, hoy Sri Lanka, 1960)
Foto: Kimberly Coquillon

Ref.:
Indran Amirthanayagam
El Tapiz del Unicornio
Poetry Foundation
Festival de Poesía de Medellín

viernes, mayo 18, 2018

Pedro Mairal / De "Cipriano"














Usted me dejaba seguirlo a todos lados, Cipriano,
sin querer enseñarme, un viejo sin máximas, un viudo.
Las lavandas en el retrato de su difunta esposa, once hijos con ella.
Yo dormía con usted en las piezas oblicuas pegadas al galpón
porque tenía miedo a la casa grande llena de ruidos y habitaciones huecas,
pisadas en la noche, comadrejas, fantasmas,
y esos que llaman ovnis son los soviéticos nomás,
o a veces saben llover pescados, me decía,
cae un bruto aguacero y al rato ya se ven pescados en la zanja,
mire si se le cae una ballena en la cabeza,
no caen pescados grandes, ¡mojarras! me decía.
Y esa vez cargando leña
cuando tiré viento abajo un palo de algarrobo
para cargar el carro y le pegué en la nuca
y usted dijo ¿quién fue? y yo dije fui yo
y su nuera lo curó con Espadol
y yo no quise hablar por varios días.

Pedro Mairal (Buenos Aires, 1970), Op. Cit.

Cipriano,
Lux,
Bahía Blanca, 2017

Ref.:
Pedro Mairal
Hablar de Poesía
Proyecto Lux

Foto: El Cultural

jueves, mayo 17, 2018

Eugenia Straccali / De "El alfabeto de los árboles"
















U por Ur (brezo)

Sobre este árbol
mueren
inocentes
sin saber que
las abejas
han construido
su reino.
Dentro nadie calma
el temblor
ni el zumbido
agobiante:

aguijones
cuerpo hinchado
ya estás muerto.
Es la vigilia.

No vas a encontrarme
cuando despiertes.


Teseo y Ariadna
(Reescritura de un poema de Robert Graves)

A través de la sombría grama bajo las viñas,
él suspira:

"Profundamente hundida en mi pasado erróneo
ella vaga por las ruinas, los asolados céspedes"

ilesa y sin embargo
torcida por el tiempo,
avasallada por los pinos
donde por primera vez
él se fatigó
de su constancia.

Él no siente culpa
es injusto.

Cuando tiemble el invierno en la isla
cubrile los hombros
con las plumas de los cisnes.
Verdades hay en el viento
y la hora es negra,
yo te amo
dice y se va
a las entrañas
de la cueva
con paso más seguro.

Antes
el miedo era más fuerte
y su odio era
trueno en el aire;
después lloró cuando los pinos
agonizaron
con ráfagas de viento.
Las flores la miraban
con frenéticos ojos,

y ella lloraba.

A él, ahora
que todo ha concluido,
ella nunca lo sueña,
mas invoca
una bendición
sobre todo aquello
que él supone
ripio y mala hierba;
jugando a ser
la habitante
para huéspedes más nobles.

Eugenia Straccali (La Plata, Argentina, 1970)

El alfabeto de los árboles,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2018


Ref.:

miércoles, mayo 16, 2018

Dražen Katunarić / Misa en la web

 
             













         
                                   A Jean-Luc Wauthier

creas la web
porque el buen Dios
constantemente te crea

el tiempo salta la web
a horcajadas del largo día
de tu soledad

en la web desde abajo
córtale los genitales a Cronos
y te sentirás intemporal

la misa en la web
con la intención de la hostia que ha caído
de los labios anhelantes
la voz de la muchacha en la web
te humedece las plantas de los pies
cantando lo sagrado y lo profano

y si te tocara una vez
y rozara tu vestido
mi corazón estaría entero

y desaparecerían las heridas
Oh, Dios,
te reconocí en la web
por el aroma de la leche
por la sonrisa pura
por el latido de un corazón inocente

partiste en dos la web
y me ofreciste espigas doradas por el sol
en forma de pan aromado
me ofreciste la copa de tinto generoso
que me embriagó de amor

Dražen Katunarić (Zagreb, 1954)

Cronos,
traducción de Carmen Verlichak,
Krivodol Press,
Buenos Aires, 2018

Ref:
Festival de Poesía de Buenos Aires
Studia Croatica
Festival de Poesía de Medellín
Monde Édition Ouverture





misa na web-u
Jean-Luc Wauthieru
stvaraš web
jer dragi Bog
te neprestano stvara
vrijeme prelijeće web
opkorači dugi dan tvoje
samoće
odozdo na web-u
sasijeci Kronov spol
da oćutiš se bezvremenim
misa na web-u
za nakanu ispale hostije
s usana čežnje
na web-u glas djevojke
ovlaži ti tabane
pjevaše sveto i profano
i da te jednom dotaknem
i dodirnem ti haljine
moje srce bilo bi cijelo
a sve rane bi nestale
Oh Bože
prepoznah te na web-u
po mirisu mlijeka
bezazlenom osmijehu
jednom otkucaju čistog srca
lomio si web na pola
i pružao mi kruh koji je još mirisao
na zlaćano klasje pod suncem
pružao mi čašu gustog plavca

koja me opila od ljubavi


martes, mayo 15, 2018

Javier Galarza / De "Für Alina"















El tono del eclipse

El tono del eclipse llena el mundo
de sombras, forma de Alina
recortada contra las paredes.
El sol y la luna devorados
por las bestias que antaño
aterraban a nuestros ancestros.
Alunada, Alina me pide
que la desconozca.
La gente está en las plazas
y en los techos
Querida Alina, no hemos dejado
de mirar las estrellas con nostalgia,
donde la vida o la muerte
podrían ser un efecto
de luz.


La transacción

Las vírgenes de los andenes
fueron testigos de la transacción.
Unas dosis entre el jean y la ropa interior.
Alina se derrama contra los azulejos del baño.
El tren de la madrugada arranca
y mi dealer bordea la estación.
«Busca y encontrarás.
Golpea y te será abierto».
Voy a pegar con la foto de mi nena.
Su estampa me protege en los barrios duros.
En este borde, amigos hermosos
me refugian en sus casas,
con comida caliente y revistas pornográficas.
Alina escupe las manos de los policías y dice:
«Entre las letras soy la a,
la dualidad entre los compuestos,
Ushana entre los poetas».
Sobre estas piedras edifico el templo.
Su palabra es profecía.

Javier Galarza (Buenos Aires, 1968)

Für Alina,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2018









Ref.:
Vallejo & Co
Sur y Sur
Las Garzas Poéticas

lunes, mayo 14, 2018

William Carlos Williams / Paterson, 43


Libro Cinco 
















A la memoria
de
HENRI TOULOUSE LAUTREC,
Pintor


I

En la madurez
la mente

libera
    a la ingobernable
águila
de su peñasco

    — el ángulo de una frente
o incluso menos
    lo hace recordar, cuando creía
que había olvidado

— recuerda

con confianza
sólo un instante, sólo por un instante fugaz—
con una sonrisa de aceptación        

Es temprano            
el canto del gorrión
despertando el mundo
de Paterson
— sus rocas y arroyos
débiles aún
de su largo sueño invernal

En Marzo —
las rocas
las rocas desnudas
¡hablan!

— es una mañana nublada.
Él mira por la ventana
ve a los pájaros todavía allí —

¡No profecía! ¡NO profecía!
¡sino la cosa misma!

— la primera fase,
El amor de Don Pemperlín de Lorca,
la muchacha
no más que una niña
            lleva a su novio maduro
con inocencia suficiente
a su perdición —

       — al final de la obra, (ella era una putita
calentona pero nada fuera de lo común— hoy nos casamos con mujeres que ya han
pasado la plenitud de su vida, Juliet tenía 13 y Beatrice 9 cuando Dante la vio por
primera vez).

La gama entera del Amor, la promiscuidad de la noche de bodas en la mente de
la chica, su determinación a no ser excluida de la fiesta, como un gesto
moral, si es que alguna vez lo hubo

La moral

proclamada por el prostíbulo
no podría ser mejor proclamada
por la virgen, un precio por su cabeza,
¡su virginidad!          
práctica ingeniosa
a la que aferrarse a aquello que
lo abarata:
¡Tírala! (como ella lo hizo)

El Unicornio
la bestia de cuerno blanco
se revuelca
¡tan tararán!
anónimo entre las estrellas
exigiendo
su propio asesinato
Paterson, desde el aire
sobre la baja cadena de colinas
cruzando el río
en un cordón de rocas
ha regresado a las viejas escenas
para atestiguar

lo que ha ocurrido
desde que Soupault le dio la novela
la novela dadaísta
para traducir —
Las últimas noches de París.
“¿Qué le ha ocurrido a París
desde entonces?
¿y a mí”?

UN MUNDO DE ARTE
QUE A TRAVÉS DE LOS AÑOS HA

¡SOBREVIVIDO!

— el museo se hizo realidad
Los Claustros
en su roca

arrojando su sombra—
“la réalité! la réalité!
la réa, la réa, la réalité!”

Querido Bill:

   Desearía que tú y F. hubieran venido. Fue un día grandioso y los
extrañamos a los dos, todo el mundo los extrañó. Forgetmenot, la agui-
leña silvestre, las violetas blancas y púrpura, los narcisos blancos, las
anémonas silvestres, y metros y metros de delicadas anémonas del bosque luciendo
como nunca a lo largo del arroyo. No teníamos ni sidra natural ni aguardiente
esta vez, pero había vino y vodka y muchas provisiones                  El
antiguo gallinero ha servido de estudio durante años, un tal D.E. sintió envidia
cuando lo vio y ha estado ocupado por una u otra persona escribiendo
cada verano cuando estoy aquí lo que ha ocurrido casi de conti-
nuo durante algún tiempo. El granero tiene un piso grande y amplio y
cualquiera que encuentre una mesa y una silla en este espacio estimulante es
bienvenido. E. incluso ha acariciado la idea de “hacer algo” con respecto al granero
y quisiera que lo hicieran. Sus hijos fueron a bañarse en el arroyo,
pintaron y exploraron. Si alguna vez tienes ganas de venir y consigues
transporte, por favor, ven. E. regresará antes de dejar Prince-
ton en junio. Estarán en H. el año próximo. J.G. se hospeda en la “Casa de
huéspedes” ahora.

Qué hermoso es leer tus recuerdos del lugar; un lugar está hecho de
recuerdos como también del mundo que lo rodea. Muchas de las flores
fueron plantadas hace muchos años y florecen cada primavera; las silvestres
en algún sitio nuevo que emociona mirar. Hay hepáticas y sanguinarias por
todas partes, y los árboles que eran pequeños ahora son altas cria-
turas que llenan la estación de oropéndolas, algún raro gorjeador como los
del mirto y la magnolia y un reyezuelo que tiene el mejor nido en el
garaje (que no debe ser confundido con ningún refugio moderno) donde yo
tenía una chaqueta con piel de oveja colgando y que el reyezuelo usó solo para
afirmar su nido donde ella ahora se sienta para calentar sus hermosos
cinco huevos.

Los mejores deseos y amor de todos los que estuvieron aquí

Josie

La puta y la virgen, una identidad:
— a través de sus disfraces

arrasa— pero no logrará liberar
una identidad
Audubon (Au-du-bon), (el Delfín perdido)
abandonó el bote
río abajo
debajo de las cataratas del Ohio en Louisville
para seguir
un rastro a través de los bosques
por tres estados
al norte de Kentucky          

Vio búfalos
y más aún
una bestia con cuernos entre los árboles

a la luz de la luna
siguiendo unos pájaros pequeños
los carboneros
en un campo repleto de flores pequeñas
           su cuello
¡rodeado por una corona!
¡de un majestuoso tapiz de estrellas!
yace herido en su vientre
piernas dobladas debajo de él
la cabeza con barba sostenida
regiamente en alto   
¿Pero qué sino in-dirección
llegará hasta el fin de la esfera?
Aquí
no es allá,
y nunca lo será.
El Unicornio
no tiene igual
ni pareja            el artista
no tiene par        


La Muerte
no tiene par:
errando en los bosques,
un campo repleto de flores pequeñas
en el que la bestia herida se echa a descansar       

No llegaremos al fondo:
la muerte es un agujero
donde todos somos sepultados
gentiles y judíos.

La flor se apaga
y se pudre    
Pero hay un agujero
en el fondo de la bolsa.

Es la imaginación
que no puede ser desentrañada.
Es a través de este agujero
que escapamos          

Entonces sólo a través del arte, varón y hembra, un campo de
flores, un tapiz, flores de primavera de belleza
sin igual.
A través de este agujero
en el fondo de la caverna
de la muerte, la imaginación
escapa intacta.

         él lleva un collar en su cuello
escondido en el cabello erizado.

Querido Dr. Williams:

Gracias por su introducción. Este libro está en imprenta en Inglate-
rra, y saldrá en algún momento en julio. Su prólogo es original
y compasivo y usted ha llegado al meollo de lo sucedido. Debería
ver cuánta fuerza & regocijo existe más allá de eso. El libro
contendrá               Nunca he tenido interés en escribir excepto
por el esplendor de la experiencia en sí, etc.        mentira, quiero
decir que nunca he estado verdaderamente loco, confundido a
veces.

                                                                          

Parto hacia el Polo Norte, esta vez en barco, en algunas semanas.
            Veré icebergs y escribiré grandes rapsodias polares blancas.
Cariños para usted, de regreso en octubre, pasaré por Paterson para ver
a la familia de camino a mi primer viaje a Europa. NO he huido de
Paterson. Tengo la whitmaniana manía & nostalgia por las ciudades
y sus detalles & el panorama y el aislamiento en la jungla y el polo,
como las que usted señala. Cuando haya visto lo suficiente regresaré
para chapotear en el Passaic otra vez, solo con un cuerpo tan desnudo que  
el alegre Ayuntamiento deberá llamar a la brigada Antidisturbios. Cuando
regrese dará grandes discursos políticos para las campañas de la alcaldía
como cuando tenía 16, sólo que esta vez tendré a W.C. Fields a mi
izquierda y a Jehová a mi derecha. ¿Por qué no? Paterson es nada más un
gran papá triste que necesita compasión.            En tal caso, la Belleza
es donde cuelgo mi sombrero. Y la realidad. Y América.

   No hay disputa en hablarle a la ciudad, excluyendo las piedras, etc.
La verdad no es difícil de encontrar              No estoy siendo claro, mejor
cerraré la boca                 Quiero decir que Paterson no es una tarea como la
de Milton descendiendo al infierno, es una flor para la mente también etc. etc.
Saldrá una revista •         • etc.
                                                                          

Goodbye.
       A.G.

SI NO TIENE NADA DE TIEMPO PARA NADA MÁS,
POR FAVOR LEA EL SUTRA DEL GIRASOL
QUE ADJUNTO

— la virgen y la puta, ¿cuál
aguanta más? el mundo
de la imaginación aguanta más:

¡Las manchas Pollock de pintura exprimida
con intención!
pura de un tubo. Nada más
es real           

CAMINA por el mundo
(no puedes ver nada
desde la ventana de un auto, ¿¡menos aún
desde un avión, o desde la luna! ?
Qué va)
— un presente, un “presente”
mundo, a través de tres estados (Ben Shahn lo vio
entre sus vías y cables,
y lo anotó) caminó a través de tres estados
para hacerlo              

un mundo secreto,
una esfera, una víbora con su cola en
la boca
retrotrayéndose hacia el pasado

             Las putas tratando de agarrar tus genitales, rostros casi
suplicantes •              “dos dola, dos dola” hasta que prácticamente
le entras al puro crudo deseo tensando tus entrañas, el whisky y los
espumantes y el coñac hasta que un amigo te agarra              
“no •             a una casa real, esto es una mierda.” ¿Una casa
de película, una casa real? ¿Casa real? ¿Whorehouse? y caminas
luego por las calles oscuras, la alegría de vivir, de estar borracho y
caminando con otros borrachos, caminando por las calles de polvo
en un año de polvo en un siglo de polvo donde todo es polvo, pero tú
eres joven y estás borracho y hay mujeres dispuestas a hacer el amor
por un poco de dinero de tu bolsillo. A través de las calles con decenas
de pandillas de otros soldados (son soldados aun cuando estén de civil,
soldados como tú, pero diferentes y esta pandilla es diferente porque
estás tú— y borracho y Baudelaire y Rimbaud y un alma con un libro
en ella y borracho) una mujer se acerca a la puerta abierta de un café y
pone su mano entre las piernas y te sonríe                    ¡una puta
te sonríe! Y bien que tú le gritas y le gritas y ella grita y se ríe
y la risa llena                     el                  aire de la noche empapado
de guitarras.

    Y después la casa,                 y ves una muchacha de cara tersa
contra una puerta, toda blanca                nieve, la virgen, Oh novia
             retuerce su dedo y su no-color vestal, el limpio cabello de ella
y la belleza de su cuerpo en el hedor de orquídea, en el hedor vulgar que embiste
la fragilidad y tú caminas y te tambaleas por el piso, y te bamboleas hacia la
puerta y rechazas la voz que abraza tu oído de bailarín y la encuentras a ella,
todavía parada contra la puerta y ella tiene una cara tersa y quiere que le des
cuatro dólares pero ofreces tres y ella dice cuatro y discutes su mano en tu vientre
y ella la mueve y cuatro y oyes la música que hila su rojo tropical la cerveza
que tragas y tocas los pechos, su firmeza CUATRO no tres y sonríes y un soldado
se lleva a una muchacha (novia eterna) sonríe CUATRO no tres ¡la mano! los
pechos, tocas agarras retienes el deseo sientes la curva de un trasero suave y
mudo deslizarse bajo de tu palma, el vestido ¡la mano!

    Tacos altos clac clac risas nariz y sus ojos son negros y ¿cuatro?
¿por favor y tú pagas cuatro?  no             tres             y después sí
cuatro, quatro                quatro dollars pero dos veces, me voy dos veces,
guapo, venite, guapo. Como niño la sigues, la luz girando en tus ojos
el ruido de las otras muchachas en la torre de babel de amigos
voces ininteligibles, rodeadas de risa la cara a la que le sonríes
aunque no haya nada a lo que sonreír, pero sonríes ridículamente porque
hacer el amor con una puta es divertido, pero no es divertido cuando hay sangre
debajo de la carne, sus frágiles dedos tocan los tuyos siguiendo el ritmo no es
divertido pero el calor y la pasión blanca y radiante, más radiante y blanca que
las luces de los prostíbulos, que el blanco gin-fizz, blanco y profundo como el
nacimiento, más profundo que la muerte.

G.S.

Una dama con su vestido de cola
en el brazo          su cabello
tirado hacia atrás mostrando la cabeza
redonda, como la de su primo, el Rey,
el consorte real, tan joven como ella
con un de boina de terciopelo, morado,
inclinado por encima de los ojos, sus piernas
con calzas rayadas, verde y marrón.

La frente de la dama permanece serena
al sonido del cuerno del cazador

— los pájaros y flores, el castillo asomando entre las hojas de
los árboles, un faisán bebe de la fuente, su sombra también
bebe

    ciclamen, copa de rey, si el arte
con el que estas flores fueron
dibujadas es confiable— y
otra vez hojas de roble y ramitas
que cepillan las astas del ciervo                 
los ojos salvajes del ciervo
no deben confundirse
con los ojos de la Reina
velados por la muerte          
    las ancas de un conejo que escapa
entre el matorral         

   Un cálido día de abril, a G.B. se le ocurrió ir a na-
dar desnudo con los muchachos, entre los que, por supuesto,
estaba el hermano de ella, un sátiro, si alguna vez hubo uno,
listo a golpear a cualquiera que intentara acosarla. Fue en Sandy
Bottom cerca de Willow Point, donde años antes solíamos hacer
picnics. Eso fue antes de que ella se convirtiera en una puta y contrajera
sífilis. En ese tiempo, L.M., un joven marinero, fue a Río sin temor a
la “enfermedad de los niños” como la llaman los franceses (y otros) —
pero no era un chiste según descubrió Gauguin cuando su cerebro comenzó
a pudrirse

    los tiempos hoy
son más seguros para los fornicadores
la moral es
la que tú elijas, pero el cerebro
no necesita pudrirse
o petrificarse
por temor a una enfermedad venérea
a menos que la desees.

“Suelta tu amor para fluir”
mientras seas joven
varón and hembra
(si vale la pena para ti)
’y cha cha cha
pensarás que el cerebro
podría injertarse
en una mejor raíz  



William Carlos Williams (Rutherford, Estados Unidos, 1883-1963) , PatersonNew Directions, New York, 1963
Versión © Silvia Camerotto 

Ilustración: A History of Paterson



Book Five

To the Memory
of
HENRI TOULOUSE LAUTREC,
Painter

I

In old age
the mind

casts off
     rebelliously
an eagle
from its crag

    — the angle of a forehead
or far less
    makes him remember when he thought
he had forgot

— remember

confidently
only a moment, only for a fleeting moment —
with a smile of recognition        

It is early            
the song of the fox sparrow
reawakening the world
of Paterson
— its rocks and streams
frail tho it is
from their long winter sleep

In March —
the rocks
the bare rocks
speak!

— it is a cloudy morning.
He looks out the window
sees the birds still there —

Not prophecy! NOT prophecy!
but the thing itself!

— the first phase,
Lorca's The Love of Don Pemperlín,
the young girl
no more than a child
            leads her aged bridegroom
innocently enough
to his downfall —

       — at the end of the play, (she was a hot
little bitch but nothing unusual — today we marry women who are
past their prime, Juliet was 13 and Beatrice 9 when Dante first saw
her).

Love's whole gamut, the wedding night's promiscuity in the girl's
mind, her determination not to be left out of the party, as a moral
gesture, if ever there was one

The moral

proclaimed by the whorehouse
could not be better proclaimed
by the virgin, a price on her head,
her maidenhead!       
sharp practice
to hold on to that
cheapening it:
Throw it away! (as she did)

The Unicorn
the white one-horned beast
thrashes about
root toot a toot!
faceless among the stars
calling
for its own murder
Paterson, from the air
above the low range of its hills
across the river
on a rock-ridge
has returned to the old scenes
to witness

What has happened
since Soupault gave him the novel
the Dadaist novel
to translate —
The Last Nights of Paris.
“What has happened to Paris
since that time?
and to myself”?

A WORLD OF ART
THAT THROUGH THE YEARS HAS

SURVIVED!

— the museum became real
The Cloisters
on its rock

casting its shadow —
“la réalité! la réalité!
la réa, la réa, la réalité!”

Dear Bill:

I wish you and F. could have come. It was a grand day and we
missed you two, one and all missed you. Forgetmenot, wild col-
umbine, white and purple violets, white narcissus, wild anemones
and yards and yards of delicate wild windflowers along the brook
showed up at their best. We didn't have hard cider or applejack
this time but wine and vodka and lots of victuals               •The
erstwhile chicken house has been a studio for years, one D.E. envied
when he saw it and it has been occupied by one person or another
writing every summer when I am here which has been pretty con-
tinuously for some time. The barn too has a big roomy floor which
anyone who finds a table and a chair in space enlivening is welcome
to. E.’s even fondled the idea of "doing something" about the barn
and I wish they would. Their kids went in bathing in the brook,
painted pictures and explored. If you ever feel like coming and get
transportation please come. E.’ll be up again before leaving Prince-
ton in June. They will be in H. next year. J.G. is occupying the
“Guest House” now.

How lovely to read your memories of the place; a place is made of
memories as well as the world around it. Most of the flowers were
put in many years ago and thrive each spring, the wild ones in some
new spot that is exciting to see. Hepatica and bloodroot are now
all over the place, and trees that were infants are now tall crea-
tures filled this season with orioles, some rare warbler like the
Myrtle and magnolia warblers and a wren has the best nest in the
garage (not to be confounded with any uptodate shelter) where I
had a coat lines with shipskin hanging and the wren simply used it
to back her nest against where she is sitting warm and pretty on
five eggs.

Best wishes and love from everyone who was here

Josie


The whore and the virgin, an identity:
— through its disguises

thrash about — but will not succeed in breaking free
an identity
Audubon (Au-du-bon), (the lost Dauphin)
left the boat
downstream
below the falls of the Ohio at Louisville
to follow
a trail through the woods
across three states
northward of Kentucky          

He saw buffalo
and more

a horned beast among the trees

in the moonlight
following small birds
the chicadee
in a field crowded with small flowers
           its neck
circled by a crown!
from a regal tapestry of stars!
lying wounded on his belly
legs folded under him
the bearded head held
regally aloft    
What but indirection
will get to the end of the sphere?
Here
is not there,
and will never be.
The Unicorn
has no match
or mate            the artist
has no peer        

Death

has no peer:
wandering in the woods,
a field crowded with small flowers
in which the wounded beast lies down to rest        

We shall not get to the bottom:
death is a hole
in which we are all buried
Gentile and Jew.

The flower dies down
and rots away    
But there is a hole
in the bottom of the bag.

It is the imagination
which cannot be fathomed.
It is through this hole
we escape          

So through art alone, male and female, a field of
flowers, a tapestry, spring flowers unequaled
in loveliness.

Through this hole
at the bottom of the cavern
of death, the imagination
escapes intact.

         he bears a collar round his neck
hid in the bristling hair.

Dear Dr. Williams:

Thanks for your introduction. The book is over in England be-
ing printed, and will be out in July sometime. Your foreword is
personal and compassionate and you got the point of what has
happened. You should see what strength & gaiety there is beyond
that though. The book will contain             I have never
been interested in writing except for the splendor of actual experi-
ence etc.          bullshit, I mean I've never been really crazy, con-
fused at times.

                                                                   

I am leaving for the North pole this time on a ship in a few weeks.
          I'll see icebergs and write great white polar rhapsodies.
Love to you, back in October and will pass thru Paterson to see
family on way to a first trip to Europe. I have NOT absconded
from Paterson. I do have a whitmanic mania & nostalgia for cities
and detail & panorama and isolation in jungle and pole, like the
images you pick up. When I've seen enough I'll be back to splash in
the Passaic again only with a body so naked and happy City Hall
will have to call out the Riot Squad. When I come back I’l1 make
big political speeches in the mayoralty campaigns like I did when
I was 1 6 only this time I'll have W. C. Fields on my left and
Jehovah on my right. Why not? Paterson is only a big sad poppa
who needs compassion.      In any case Beauty is where I hang
my hat. And reality. And America.

   There is no struggle to speak to the city, out of the stones etc.
Truth is not hard to find •           I'm not being clear, so I’ll
shut up               I mean to say Paterson is not a task like
Milton going down to hell, it's a flower to the mind too  etc  etc
A magazine will be put out •         • etc.
                                                                   

Adios.
       A.G.

IF YOU DONT HAVE ANY TIME FOR ANYTHING ELSE
PLEASE READ THE ENCLOSED
SUNFLOWER SUTRA

— the virgin and the whore, which
most endures? the world
of the imagination most endures:

Pollock’s blobs of paint squeezed out
with design!
pure from the tube. Nothing else
is real            

WALK in the world
(you can’t see anything
from a car window, still less
from a plane, or from the moon! ? Come
off of it.)
— a present, a “present”
world, across three states (Ben Shahn saw it
among its rails and wires,
and noted it down) walked across three states
for it               

a secret world,
a sphere, a snake with its tail in
its mouth
rolls backward into the past

             The whores grasping for your genitals, faces almost
pleading •              “two dolla, two dolla” till you almost go in
with the sheer brute desire straining at your loins, the whisky and
the fizzes and the cognac in you till a friend grabs you •            
“no •             to a real house, this is shit.” A reel house, a real
house? Casa real? Casa de putas? and then the walk through the
dark streets, joy of living, in being drunk and walking with other
drunks, walking the streets of dust in a dusty year in a dusty cen-
tury where everything is dust but you are young and you are
drunk and there are women ready to love for some paper in your
pocket. Through the streets with dozens of bands of other soldiers
(they are soldiers even with civilian clothes, soldiers as you are
but different and this band is different because you are you — and
drunk and Baudelaire and Rimbaud and a soul with a book in it
and drunk) a woman steps into the open door of a cafe and puts
her hand between her legs and smiles at you •             at you a
whore smiles! And you yell back and all yell back and she yells
and laughs and laughter fills                the                  guitar
soaked night air.

    And then the house,                 and see a smooth faced girl
against a door, all white                snow, the virgin, O bride
             crook her finger and the vestal not-color of it, the
clean hair of her and the beauty of her body in the orchid stench,
in the vulgar assailing stench the fragility and you walk and sway
across the floor, and reel against the door and push away the voice
that embraces your ear dancers and find her, still standing against
the door and she is smooth-faced and wants four dollars but you
make it three but four she says and you argue and her hand on your
belly and she moves it and four and you can hear the music spin-
ning out its tropical redness the beer you gulp and touch the
breast, the firmness FOUR no three and smile a girl is carried out
of the room by a soldier (bride eternal) smile FOUR no three the
hand! the breast, you touch grasp hold lust feel the curve of a
buttock silent-smooth sliding under your palm, the dress, the hand!

    High heels clack clack laughs nose and her eyes are black and
four? please and you pay four? no •         three •         and then yes
four, quatro •           quatro dolares but twice, I go twice,
‘andsome, come on, ‘andsome. A child you follow her, the light
whirling in your eyes the noise the other girls in the babel friends’
voices unintelligible, edged with laughter the face at which you
smile though there is nothing to smile at but smile absurdly because
making love to a whore is funny but it is not funny as her blood
beneath flesh, her fingers fragile touch yours in rhythm not
funny but heat and passion bright and white, brighter-white than
lights of the whorehouses, than the gin fizz white, white and deep
as birth, deeper than death.

G.S.

A lady with the tail of her dress
on her arm         her hair is
slicked back showing the round
head, like her cousin's, the King,
the royal consort's, young as she
in a velvet bonnet, puce,
slanted above the eyes, his legs
are in striped hose, green and brown.

The lady's brow is serene
to the sound of a huntsman's horn

— the birds and flowers, the castle showing through the leaves of
the trees, a pheasant drinks at the fountain, his shadow drinks there
also

    cyclamen, columbine, if the art
with which these flowers have been
put down is to be trusted — and
again oak leaves and twigs
that brush the deer's antlers               
the brutish eyes of the deer
not to be confused
with the eyes of the Queen
are glazed with death         
    a rabbit's rump escaping
through the thicket        

One warm day in April, G.B. had the inspiration to go in swim-
ming naked with the boys, among whom, of course, was her
brother, a satyr if there ever was one, to beat anybody up who
presumed to molest her. It was at Sandy Bottom, near Willow
Point where in later years we used to have picnics. That was be-
fore she turned whore and got syphilis. L.M. about that time, a
young sailor, went to Rio unafraid of “children's diseases” as the
French (and others) called them — but it was no joke as Gauguin
found out when his brains began to rot away

    the times today
are safer for the fornicators
the moral's
as you choose but the brain
need not putrefy
or petrify
for fear of venereal disease
unless you wish it

“Loose your love to flow”
while you are yet young
male and female
(if it is worth it to you)
’n cha cha cha
you'd think the brain
’d be grafted
on a better root